Cómo influye la salud mental en los trastornos digestivos.

Trastornos digestivos - Colon irritable - Estrés en Pozuelo

Cómo influye la salud mental en los trastornos digestivos.

Si has consultado los tratamientos que realizamos en nuestro centro de psicología, verás un apartado dedicado a los trastornos digestivos. Aunque te sorprenda, no se trata de un error ni de una diversificación de nuestros servicios. Lo que ocurre es que la salud mental influye de manera muy directa en el aparato digestivo.

De hecho, la aparición de problemas intestinales es, en muchos casos, la primera señal de que puedes estar padeciendo un problema como estrés o ansiedad. Si quieres saber más sobre este aspecto, no te pierdas estas líneas.

El intestino es nuestro otro cerebro

Vamos a darte un dato para introducir este tema que te permitirán hacerte una idea de la magnitud del problema que vamos a abordar:

“Según un estudio realizado por la Organización Mundial de la Salud, se estima que 85 millones de personas sufren colon irritable en Europa y, aproximadamente, en una de cada tres personas, este problema está asociado a un trastorno mental”.

Esta complicada relación entre el cerebro y el intestino es lo que ha hecho que este último se haya ganado el apodo de “segundo cerebro” al ser la parte de nuestro cuerpo que acusa en mayor medida todo lo que nos pasa por la cabeza.

Cuando nuestro estado anímico sufre, nuestro intestino también. Y esto provoca que, en ocasiones, aparezcan trastornos como el colon irritable que afectan a la calidad de vida de quien lo padece.

El problema es que comenzar a sufrir trastornos digestivos derivados del estado anímico hace que, a su vez, el estado anímico empeore por lo molestos e incómodos que resultan esos trastornos. Es la pescadilla que se muerde la cola y requiere de un tratamiento específico por profesionales de ambos campos.

El caso del colon irritable como ejemplo más significativo

En el origen de las enfermedades digestivas pueden intervenir diferentes factores pero cada vez es más frecuente que un trastorno de colon irritable venga acompañado de un problema de estrés o de ansiedad.

De hecho, en los centros hospitalarios ha quedado constancia de que la mayoría de las personas que son diagnosticadas con un síndrome de colon irritable experimentan empeoramientos en esta enfermedad durante aquellos momentos de su vida en los que se ven sometidos a más estrés o sufren ansiedad.

Si bien es cierto que la comunidad médica coincide en que el estado mental no es la causa principal de estos problemas, sí son determinantes en su desarrollo y en el agravamiento de sus síntomas.

¿Y cómo es posible que nuestro bienestar emocional se deje notar en nuestras tripas?

Pues no podemos olvidar que el intestino tiene su propio sistema nervioso, con más de 100 millones de neuronas y terminaciones nerviosas, y que se comunica directamente con el cerebro a través del nervio vago.

Esta comunicación directa se denomina eje intestino-cerebro y se trata de una comunicación bidireccional en la que el cerebro “da órdenes” al intestino pero también el intestino lanza mensajes al cerebro. Esto explica porqué nos entran ganas de ir al baño antes de hablar en público o porqué se nos cierra el estómago después de recibir una mala noticia.

El resumen de todo esto es que en la respuesta física que origina el estrés o la ansiedad intervienen hormonas y neurotransmisores que llevan “sus mensajes” al aparato digestivo gracias a esa comunicación directa, provocando en muchos casos el agravamiento de problemas como el colon irritable.

De ahí que ante un problema de estrés en Pozuelo, ponerse en manos de profesionales no solo es positivo para alcanzar el bienestar y la armonía que permite estar bien en la vida, sino también para evitar trastornos digestivos.

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