Cómo detener los pensamientos intrusivos

Pensamientos intrusivos - Psicología en Carabanchel

Cómo detener los pensamientos intrusivos

Mi reino por dejar de pensar. Así de desesperadas se encuentran muchas de las personas que acuden a nuestro centro de psicología en Carabanchel ante la imposibilidad de detener los denominados pensamientos intrusivos.

Muy asociados a trastornos de depresión y ansiedad, ¿existe alguna manera de controlarlos? Si eres una de las personas que los padece, seguro que piensas que es imposible. Sin embargo, existen algunas pautas que pueden serte de gran ayuda, como te vamos a contar a continuación.

¿Por qué tenemos pensamientos intrusivos?

Tu mente masticando los mismos pensamientos una y otra vez, alimentando un estado cada vez más ansioso y negativo. Pero ¿por qué lo hacemos?, ¿por qué se produce este bucle infinito del que no podemos o no sabemos salir?

Los estudios al respecto apuntan a que se trata de un acto compulsivo, es decir, un gesto adictivo del cerebro: cuando una persona tiene un problema o hay algo que le inquieta piensa en ello pero, ante la imposibilidad de encontrar una solución, en vez de desistir y dejar de pensar, su cerebro vuelve a plantear otra vez ese problema o esa preocupación, una y otra vez, en un ciclo interminable.

Es importante valorar cuándo estamos ante un pensamiento intrusivo o ante una preocupación importante que nos lleva a pensar, como es lógico, en ella. Pues la diferencia estriba principalmente en que, mientras una preocupación real se focaliza en algo que puede ocurrir en el futuro (una inminente intervención quirúrgica, por ejemplo), el pensamiento rumiante tiende a alimentarse del pasado y suele darle vueltas a algo que ya ha ocurrido, a un error, a una decisión… De ahí que resulten tan desesperantes porque se rumia una y otra vez algo sobre lo que ya no se puede hacer nada.

Lo más increíble de estos pensamientos es que, aunque el día haya ido bien, a la mínima irrumpen en la cabeza y vuelven a activar una rueda mental que lleva a un estado cada vez más triste y negativo. Porque la rumiación es una forma de cognición perseverativa que se centra en todo lo malo que nos ha ocurrido.

¿Qué hacer en estos casos?

1.- Dale presencia primero a esos pensamientos para conocerlos

Aunque lo más lógico sería distraerte y pensar en otras cosa, hacer esfuerzos para que desaparezca un pensamiento intrusivo no sirve de nada si no sabes por qué surge. Por eso, el primer paso es dar presencia a estos pensamientos para saber qué quieren, tratar de entenderlos y así, poder desactivarlos.

Es bueno que los anotes en un papel y después te planteas de qué te sirve tenerlos y en qué medida pueden cambiar tu vida (una respuesta que ya sabes si rumias sobre algo que ha tenido lugar en el pasado).

2.- Sana tu pasado y siéntete valioso en el presente

En un elevado porcentaje de casos, los pensamientos rumiantes se vinculan al pasado cercano: errores cometidos, malas decisiones tomadas, peleas o rupturas que no sabes si se podían haber evitado… Esa es la gasolina de la rumiación.

De ahí que para detenerla tengas que trabajar la autoestima (tu visión de ti no puede depender de lo que has hecho o de un error cometido en el pasado), la autoconfianza (que hayas hecho algo mal en el pasado no significa que tengas que volver a hacerlo mal en el futuro), la amabilidad contigo mismo (no te castigues ni te exijas más de la cuenta: lo pasado, pasado está).

3.- Prueba con técnicas de relajación

Por ejemplo, visualiza tu mente como si fuera un río para que veas como se van los pensamientos intrusivos con la corriente. Siguen su cursos y no se detienen en tu cabeza. .Rumiar pensamientos produce un agotamiento físico, además de mental, y es fácil que aparezcan dolencias asociadas como cefaleas o dolores musculares. De ahí que descansar, relajarte, meditar… puede ser de gran ayuda para poner fin a estos pensamientos.

Si los pensamientos intrusivos no cesan y llegan a ocupar demasiado tiempo de tu vida y a restarte demasiada energía positiva, no dudes en ponerte en manos profesionales. En el Centro de Psicología Integral MC te ayudaremos a controlarlos.

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