Las etapas finales de la vida suelen venir acompañadas de muchos cambios. Y aunque estos tienden a estabilizarse y a dar paso a una merecida tranquilidad, es cierto que antes hay que pasar por una montaña rusa de emociones, como se suele decir en estos casos.
Problemas de salud, llegada de la jubilación, fallecimiento de la pareja o de familiares, reducción de la red social de apoyo… Para muchas personas mayores, estas transiciones se resuelven de forma natural, pero para otras representan un punto de inflexión vital que desemboca en un sufrimiento emocional significativo que puede requerir ayuda profesional.
Por eso, hoy nos gustaría adelantar algunos aspectos y explicarte qué son los trastornos adaptativos en la tercera edad, qué los suele desencadenar y con qué sintomatología, así como la mejor mejor forma de actuar a tiempo.
¿Qué son los trastornos adaptativos?
Los trastornos adaptativos hacen referencia al conjunto de reacciones emocionales y conductuales que experimentan las personas mayores ante uno o varios estresores identificables propios de su edad o de su nueva circunstancia vital.
Estos trastornos tienden a manifestarse en un intervalo breve desde el comienzo del evento estresante (habitualmente dentro de los tres primeros meses) y se consideran clínicamente relevantes cuando deterioran la calidad de vida y la funcionalidad diaria.
¿Qué desencadena un trastorno adaptativo en personas mayores?
En la vejez, los factores precipitantes más habituales de un trastorno adaptativo son:
- el duelo por la pérdida de la pareja, familiares o amistades cercanas
- el empeoramiento crónico de la salud o la aparición de dependencia
- el traslado a otra vivienda (con los hijos) o a una residencia
- la jubilación que altera la identidad y el papel social
- el aislamiento gradual al dejar de realizar muchas actividades sociales
- la carga económica
Es evidente que no todas las personas mayores van a sufrir un trastorno adaptativo a medida que pasan los años y avanzan en la vejez. De hecho, las personas que más los sufren suelen tener “antecedentes previos” como puede ser un historial psicológico con cuadros de ansiedad, depresión o estrés o un historial médico complejo.
Los datos epidemiológicos españoles indican que las reacciones de adaptación se agravan con la edad hasta que, en muchos casos, tienden a estabilizarse. Pero también existe un importante porcentaje de personas mayores cuyos trastornos adaptativos van a más y según pasa el tiempo tienden a experimentar su sintomatología con mayor intensidad.
Principales síntomas de los trastornos adaptativos
Presta atención para darte cuenta si alguna de las persona mayores de tu entorno experimenta con frecuencia algunos de esos síntomas:
- Poso de tristeza persistente y/o llanto fácil.
- Ansiedad, tensión o preocupación excesiva.
- Pérdidas de sueño o apetito.
- Retiro social y desinterés por actividades habituales.
- Irritabilidad, cambios en el comportamiento o impulsividad.
- Dificultad para cumplir tareas diarias y cuidar de uno mismo.
- Pensamientos negativos frecuentes o sensación de inutilidad.
Estas manifestaciones suelen aparecer en los meses posteriores a un evento estresor como puede ser la jubilación o el cambio de domicilio para ir a vivir con los hijos o en una residencia. Y como suelen confundirse con otros trastornos emocionales, la evaluación clínica es fundamental para descartar que, efectivamente, estamos ante un problema de adaptación a la vejez y no un cuadro de depresión más severo.
La importancia de hablar con profesionales en estos momentos
Si observas varios de estos signos tras un cambio en la vida de personas mayores cercanas (padres, suegros…), consulta con tu médico de cabecera o acude a un profesional en salud mental. La terapia psicológica centrada en el afrontamiento y el apoyo psicosocial es clave en estos casos ya que permite abordar, además de factores médicos estresantes, otros factores emocionales y sociales subyacentes.
Pedir ayuda es una medida práctica y preventiva que protegerá la calidad de vida y la autonomía de las personas mayores. Así que acércate a nuestro centro de psicología en Carabanchel donde contamos con un equipo especializado que puede ayudarte en estos casos. Buscar apoyo temprano aumenta las probabilidades de recuperación y de vivir esta etapa de una forma más tranquila y serena.






