Indicadores sutiles del deterioro emocional de las personas depresivas de alta funcionalidad.

Personas depresivas de alta funcionalidad - Centro de Psicología Integral MC

Cuando dicen que a alguien le han diagnosticado un trastorno depresivo, a muchas personas les resulta muy difícil no emitir juicios de valor sobre la veracidad de su problema: “pero ¿cómo va a tener depresión Fulanito si ha estado de viaje hace nada?”

Porque, que en el imaginario popular una persona con depresión siga siendo una persona sumida en una tristeza profunda, con una apatía visible o una evidente incapacidad para afrontar su vida, hace que las personas depresivas de alta funcionalidad no entren en sus esquemas.

Pero como explicamos en este artículo sobre la depresión de alta funcionalidad, muchos pacientes que acuden a nuestro centro llevan una vida aparentemente “normal”. Son personas que rinden estupendamente en su trabajo, tienen una vida social activa, cumplen con sus responsabilidades en todos los ámbitos… Incluso podríamos decir que, de puertas hacia afuera, parecen personas felices y satisfechas con su vida.

Pero precisamente por esa apariencia de cara a la galería y su capacidad de funcionamiento, su depresión suele pasar desapercibida durante años, tanto para el entorno como para la propia persona que la padece, haciendo muy difícil su diagnóstico.

¿Cómo pueden detectarlo las personas de su entorno cercano? ¿Existen algunas señales, por sutiles que sean, que nos permita intuir o sospechar que alguien de nuestro círculo personal está pasando por algo así? Hoy ponemos el foco en esos indicadores.

El difícil diagnóstico de la depresión con alta funcionalidad

En términos generales, la depresión con alta funcionalidad se caracteriza por la coexistencia de un malestar emocional profundo y una angustia vital persistente con un nivel de desempeño externo aparentemente intacto.

Muchas personas que pasan por esto son conscientes de su problema, pero no quieren pararse a pensar y emprenden una especie de huida hacia adelante con la esperanza de que seguir en la rueda les lleve a solucionar su malestar interno.

Sin embargo, aunque hablemos de personas depresivas con alta funcionalidad que aparentemente están bien y llevan una vida normal, no quiere decir que haya una ausencia total de síntomas, sino una notable habilidad para compensarlos, esconderlos o normalizarlos. Esto dificulta el diagnóstico clínico y retrasa la búsqueda de ayuda profesional, aumentando el riesgo de cronificación. Por eso resulta clave prestar atención a ciertas señales de alarma que, aunque sutiles, pueden indicar un deterioro emocional real.

Señales de que estás ante personas depresivas con alta funcionalidad

Entre los indicadores más habituales que pueden alertar de este tipo de depresión en personas de nuestro entorno se encuentran los siguientes:

1.- Cansancio emocional constante que no mejora:

La mayoría de las personas depresivas con alta funcionalidad tienden a experimentar un cansancio más emocional que físico. Sin embargo, tratan de ponerle remedio como si se tratara de lo segundo, dedicando cada vez más tiempo al descanso y a la desconexión de los demás.

2.- Autoexigencia elevada y perfeccionismo rígido:

Más que un rasgo de personalidad, se convierte en una fuente de presión interna permanente, con una sensación de “nunca es suficiente”. Y esto es lo que hace que estas personas no se permitan el lujo de parar y cumplan con todas sus obligaciones y compromisos aunque estén sufriendo por dentro.

3.- Dificultad para disfrutar de actividades antes gratificantes:

Este aspecto es realmente sutil ya que las personas con este problema no abandonan el ocio ni la vida social, al revés, muchos se refugian en él. Pero si prestas atención, te darás cuenta de que esos momentos los viven de manera cada vez más autómata, mecánica, vacía y sin auténtica satisfacción.

4.- Ligeros cambios de hábitos:

Quienes viven cerca de una persona que está pasando por algo así, podrán notar alteraciones persistentes del sueño, cambios en la alimentación, que dejan de realizar ciertas actividades que siempre habían hecho, sean sociales, deportivas… En definitiva, cosas que no alertan en exceso y que siempre se justifican como “estrés” o “etapas puntuales”.

5.- Su lenguaje corporal habla por ellos:

Las personas que sufren este problema siempre dicen estar bien, pero su lenguaje corporal y su falta de entusiasmo suelen indicar lo contrario. Prestar atención al lenguaje no verbal es importante en estos casos.

 

Estas señales, en el difícil caso de que alguien las detecte, pueden parecer poco alarmantes. Porque para las personas depresivas de alta funcionalidad la vida no se detiene, pero les va erosionando por dentro, silenciosamente. Por eso, detectar estos indicadores debe abrir la puerta a la reflexión, la prevención y, llegado el momento, a sugerir la intervención profesional.

Porque funcionar no siempre significa estar bien, y si crees que alguien cercano puede estar en una situación así, te aconsejamos hablarle con honestidad, sin juzgar e invitarle a visitar un centro profesional como el nuestro en el que abordamos problemas de depresión en Pozuelo.