Depresión de alta funcionalidad: la otra cara de la “gente normal”

Depresión con alta funcionalidad - MC Centro de Psicología Integral

Depresión de alta funcionalidad: la otra cara de la “gente normal”

Son personas que cumplen con sus obligaciones laborales, que no faltan ni un día al gimnasio, que no se pierden un evento y que suben fotos sonrientes a las redes sociales. Sin embargo, detrás de esta “aparente vida normal y feliz” se encuentra un tipo de depresión que pueden llevar arrastrando durante años, con temporadas mejores y peores. Se trata de la depresión de alta funcionalidad y la padecen las personas que menos te esperas. A continuación te contamos qué es y cuáles son sus síntomas.

¿Qué es la depresión de alta funcionalidad?

Los prejuicios que aún existen en torno a las enfermedades mentales siguen dando lugar a estereotipos que no se corresponden con la realidad. Cuando pensamos en alguien con depresión, visualizamos a una persona muy triste, acostada en la cama sin querer ver a nadie e incapaz de enfrentarse a su propia vida. Sin embargo, como hemos comprobado con muchos pacientes de depresión en Pozuelo que acuden a nuestra consulta, algunos no responden a ese “canon de persona depresiva” que se ha creado en el imaginario de la sociedad.

Y ahí reside uno de sus principales problemas: como se trata de personas que muestran un aparente rendimiento normal en cualquier ámbito de la vida, muchos se encuentran con la incredulidad cuando deciden hablar de su problema. ¿Cómo vas a tener tú depresión si no paras y estás todo el día haciendo cosas? 

Por este motivo, la depresión de alta funcionalidad es más complicada de ver por el entorno y de diagnosticar por los profesionales. Podría definirse como lo que clínicamente se conoce como distimia pero con una particularidad: en este caso no aparece esa tristeza tan constante ni esa falta de energía, al contrario. Quienes la sufren no se “pueden permitir el lujo” de parar a sentirse mal y la controlan para poder llevar a cabo todas las acciones que componen su rutina diaria y en las que esperan encontrar un estado de paz y felicidad que nunca llega.

Y así es como alguien con distimia crónica es capaz de afrontar su día a día, de una manera solvente y eficiente, sin que nadie sospeche que en su interior batalla contra la angustia, la desesperación y la infelicidad.

Como expertos en tratar casos de depresión en Pozuelo queremos insistir en la importancia de acudir a una terapia profesional para no acabar llegando a extremos entre los que se incluye un suicidio. Un trágico desenlace que en su entorno nadie entenderá porque ¿cómo alguien con una aparente vida perfecta puede haber terminado así?

¿Qué rasgos en común tienen las personas con este tipo de depresión?

1.- Dificultad para experimentar alegría, ilusión, disfrute o motivación:

Y aunque sus amigos dirán que son los primeros que parecen entusiasmados ante un determinado plan, la clave está en eso: parecen. Porque las personas con depresión de alta funcionalidad son incapaces de sentir la alegría que antes les provocaba las cosas.

2. Tremendamente perfeccionistas y autocríticos:

Son personas muy exigentes consigo mismas, muy perfeccionistas, incluso un tanto obsesivas para no fallar, no dudar… Además, tienden a procesar su entorno desde su propio prisma, viéndolo como un lugar lleno de errores, de aspectos irritantes, de sinsentidos molestos… que incrementa su sufrimiento.

3.- Las pequeñas cosas se les hacen un mundo:

Desde un pequeño contratiempo doméstico hasta que alguien se retrase en su cita… Cualquier pequeña cosa del día a día se convierte en un obstáculo de tal magnitud para ellos que terminan reaccionando de forma sobredimensionada, algo normal teniendo en cuenta su estado anímico.

4.- Con propias estrategias de afrontamiento:

La mayoría de estos pacientes “conviven” con esta distimia manejándola a su manera. Saben que algo no está bien en ellos, son conscientes de su malestar, de su angustia, de su tristeza… pero lejos de pedir ayuda, optan por poner en práctica sus propias estrategias o recurren a  vías de escape que camuflan el problema: darse un atracón de episodios de una serie, hacer deporte sin parar o salir de fiesta y emborracharse.

Desde Centro de Psicología Integral MC nos gustaría realizar un llamamiento para que todas aquellas personas que se sientan así pidan ayuda. Su problema tiene tratamiento y ponerse en manos profesionales es el primer paso para sentirse bien y vivir mejor. 

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